La satisfacción plena de nuestros clientes se debe, entre otras cosas, a nuestro proceso de curación. Curamos nuestros jamones de forma artesanal, con una atención diaria por parte de nuestro Maestro Jamonero, en nuestros secaderos de Jabugo. Con calma. Lentamente. Al ritmo que marca nuestra tradición.
Elegimos y curamos distintas piezas para que estén en su punto óptimo de curación en distintas épocas del año. De esta forma nos garantizamos tener siempre disponible un producto perfecto para ser consumido en Navidades, pero también en otras estaciones, como ahora en verano, donde el jamón es un alimento idóneo.