En cada uno de los más de 40 establos de nuestros criadores, todos a cerca de nuestra lechería, el día siempre comienza con el ordeño por la mañana, con el sol en verano, en la oscuridad del invierno, y siempre termina con el ordeño vespertino.
Los estrictos controles de higiene, el compromiso diario, los espacios limpios, nunca demasiado estrechos y bien ventilados, son simplemente el punto de partida para el bienestar de las vacas, pasando por su alimentación.