Pazos del Rey fue construida en 1965 y se concibió como una cooperativa a la que acudían la mayor parte de viticultores de la zona que llegaron a aportar un total de 4.000.000 de litros en los años 80 pero tras unos años de declive, se volvió a un concepto de bodega mucho más pequeña, primando la calidad por encima de las grandes producciones. Por eso, en la década de los 90 se construyó una pequeña bodega moderna y con la tecnología que permiten elaborar vinos de calidad.
La diversidad de suelos, unida a los microclimas en las laderas, donde se encuentran la mayor parte de los viñedos de Pazos del Rey, tiene por resultado vinos de carácter diferenciado y gran complejidad.